Missing Mile

This is the end of highway to hell


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[DaeRi] Malos Entendidos
Arashi Sleeping
fanfic_diaries
Título: Malos entendidos.
Autora: Yo
Pairing: Kang DaeSung/Lee SeungRi, G-TOP implícito.
Band: BIG BANG
Género: Humor
Resumen: Dae se despierta desnudo y al lado de Ri después de una noche de borrachera.
Disclaimer: No me pertenecen, pero… ¿a alguien le importa?
NdA: One Shot a petición de mi amiga Vara. Reto.


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[Si bebes............ vigila con quién te acuestas]DaeSung se despertó con el aire frío que entraba por las rendijas de la ventana y la cabeza demasiado espesa para razonar. Estirándose debajo de las sábanas notó que estaba desnudo y el haber pasado la noche en la misma posición le pasó factura con un tirón en la espalda.

Trató de moverse, pero un peso al otro lado se lo impidió, la cabeza morena de SeungRi contra su hombro. Intentó girarse y salir de debajo del maknae y un fogonazo lo devolvió contra el colchón. Una visión, el vago recuerdo de unos labios muy cerca de los suyos, el aliento de alguien contra su oreja y unas manos deslizándose por su piel, levantándole la camiseta para sacársela por la cabeza.

Parpadeó y pegó un brinco, alejándose lo máximo posible hasta que la sábana se le deslizó hasta las caderas.
SeungRi dormía plácidamente a su lado, tumbado boca abajo con los brazos alzados a ambos lados de la cabeza. La vista de Dae se deslizó por la espalda desnuda de su compañero de cuarto hasta llegar a la curva del blanco trasero, apenas cubierto por un viejo calzoncillo de algodón.

El corazón le martilleó en el pecho mientras la cabeza le daba vueltas. Las imágenes se sucedían en su mente en un bucle constante que no lo dejaba pensar y se levantó, desnudo y mareado para entrar en el baño. ¿Qué diablos había pasado? ¿Qué había hecho? No lo recordaba y la imagen de sí mismo que el espejo le devolvía no era mucho mejor. Círculos oscuros bajo sus ojos, la sonrisa perdida por algún lugar y un morado en la clavícula, muy cerca del pecho que no dejaba lugar a dudas.

Aturdido, incapaz de pensar con claridad, se pegó una ducha y se puso algo de ropa antes de bajar. Una última mirada antes de salir del cuarto le indicó que Ri apenas se había movido desde que él salió de la cama.

-Buenos días.- TaeYang lo saludó desde la cocina abierta, sentado frente a una taza de café y el móvil a pocos centímetros de las manos, como si lo hubiera estado utilizando hasta ese momento.- ¡Qué pasada ayer, colega! ¿No tienes resaca?
-¿Resaca?- la voz le sonaba espesa y no la sentía suya mientras de un lado a otro, trajinando por la cocina tratando de evitar la mirada del hyung.
-Sí, resaca. ¡¡Bebiste por cuatro!! Nadie diría que era la celebración de la mayoría de edad de Ri, parecía la tuya… ¡No te bebiste el agua de los floreros de milagro!
-Sí… claro… Una buena borrachera.
-¡Y tan buena! Hasta te pegaste un guantazo contra la manilla del armario haciendo el mono… Ya te dije que no tenías que saltar sobre el mueble, que te lo ibas a comer…
-Y me lo comí…- una luz de esperanza se fue abriendo paso dentro de él.- Aún me duele.
-Y tendrás un cardenal como una casa…- TaeYang sonrió, devolviendo la mirada al mensaje que acababa de llegarle.- Ri te tuvo que llevar a la cama después de eso.
-¿Ah, sí?- los nervios regresaron, estrujándole el estómago.
-Lo hice.- SeungRi apareció de pronto, bostezando y estirándose, aún en calzoncillos.- Hasta te tuve que ayudar a quitarte la ropa, cacho perro… Pero te negabas a dejarme y terminaste despelotándote solito. ¿Sabes que tienes los gayumbos todavía colgando de la lámpara? En lugar de escaquearte, antes de bajar podrías haberlos recogido…

El moreno pasó por su lado sin darle mayor importancia, quitándole la taza aún vacía de las manos. Dae lo observó con los ojos muy abiertos, pero SeungRi no dio muestra alguna de ocultar algo. Lo siguió con la mirada mientras se servía el café y se levantaba el calzoncillo por enésima vez.

-¿Se te caen?- aventuró.
-Hummm…- Ri levantó un hombro con indiferencia.- La goma está dada de sí y no se sujetan… Pero para dormir son la mar de cómodos.

Para Dae fue como si le hubieran abierto el cielo y su alivio era tangible mientras se juraba no volver a beber ni borracho, sin advertir, como tampoco los demás, que sentado en una esquina de una mesa uno, con la cara metida en la taza observando la escena que se desarrollaba a su alrededor y tirado en el sofá con la nariz en el periódico de la mañana, fingiendo desinterés el otro, T.O.P y JiYong sufrían sus propios efectos de la resaca tratando de evitar cualquier encuentro visual con el otro, por fugaz que éste fuera.

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